Lamento
Entre cada mañana se me traban las palabras
y los murmullos repartidos
son esclavos de un silencio maldito.
Como si fueran todos los días azules
serían las tardes púrpuras y las noches estrelladas,
con caminos innatos de la voz y las palabras.
Padecerían de sueños
tus eternos placeres y comerías tantas
ruinas de mis manos como de los escombros
que dejamos después de un ocaso.
El amor maldito que nos acorrala
en la estupidez de aquella sensación
de sólo amarte hasta las diez.
Extraña sensación,
luz, campana, sueño,
así quedan a cada minuto mis pensamientos.
Ahora,
ahora es el momento,
ralladura química,
sangrienta y pasmada
de los lamentos del alma.
y los murmullos repartidos
son esclavos de un silencio maldito.
Como si fueran todos los días azules
serían las tardes púrpuras y las noches estrelladas,
con caminos innatos de la voz y las palabras.
Padecerían de sueños
tus eternos placeres y comerías tantas
ruinas de mis manos como de los escombros
que dejamos después de un ocaso.
El amor maldito que nos acorrala
en la estupidez de aquella sensación
de sólo amarte hasta las diez.
Extraña sensación,
luz, campana, sueño,
así quedan a cada minuto mis pensamientos.
Ahora,
ahora es el momento,
ralladura química,
sangrienta y pasmada
de los lamentos del alma.

0 Comments:
Post a Comment
<< Home